2/5/15

LA RED HARTMANN. LA OTRA MIRADA


“Todo, alrededor de nosotros es “información”, desencriptarla y encontrar su sentido no es más que una cuestión de nivel de conciencia. Cada árbol, cada nube, cada piedra, es una señal en vuestro camino, que si la escucháis os daréis cuenta que ellos hablan de vosotros….” StéphaneCardinaux

Hace ya mucho tiempo que repito  la misma cantinela: la Madre Tierra es cómplice de nuestra propia evolución. Me consuela que algunos  geobiólogos experimentados con los que he tenido ocasión de hablar hayan llegado a esa misma conclusión. Evidentemente, la finalidad de esta complicidad no es otra que  tomar conciencia de quienes somos y de lo que pintamos en este mundo. A mi entender esta complicidad adopta infinidad  formas  y maneras de manifestarse, unas son positivas,y otras aparentementeno lo son  tanto,en  el sentido que provocan mecanismos de ajuste a través de la experiencia  
del dolor. Sin embargo,son poderosos aliados en esa necesaria toma de conciencia.
Bien, esta complicidad de la Madre Tierra se objetiva a través,  de una de las expresiones más complejas, versátiles, escurridizas y vayan ustedes poniendo adjetivos similares hasta que se cansen, y no habran hecho más que descorrer una pequeña parte del velo de uno de los grandes misterios  de los que se ocupa y preocupa la Geobiología. Como supongo que ya lo habran adivinado,me refiero en general a las redes telúricas y en particular a la Red Hartmann, que quizá sea, a efectos prácticos, la red más importante por ser la más habitual y cercana. Existen también otras expresiones de la complicidad aludida
Perdónenme, que me repita pero es que de nuevo nos enfrentamos a la misma cuestión: nada, absolutamente nada que tiene que ver con la Geobiología tiene ningún sentido al margen de la VIDA.

UN CAMBIO DE RUMBO ACELERADO



Queridos amigos.  Después de un tiempo tal vez  demasiado prolongado,  vuelvo a   mi cita periódica con el Blog, respondo a su llamada, así de simple.
 Corren tiempos difíciles , es verdad que siempre lo han sido, pero las circunstancias presentes dibujan un panorama  bastante sombrío si no lo encaramos con inteligencia y corazón o con la inteligencia del corazón.
El ser humano está siendo vapuleado en toda su integridad, desde frentes externos  y así mismo  desde frentes que se hallan solapados en su propio interior.  Se han abierto todas las compuertas,  no hay diques que frenen la agresión. El objetivo no es otro que convertirlo en esclavo, sino físico, que también, en esclavo espiritual de fuerzas que son ajenas a su verdadero ser.
Minorías corruptas propulsoras de la explotación humana más rancia e insolidaria, utilizando a su servicio  la mayoría de  los medios de comunicación,  el control y manipulación científica, la persuasión consumista y la explotación salvaje de la Madre Tierra, son solo algunos ejemplos de por dónde van las cosas.
La inseguridad,  la superstición, la duda, la ira y el miedo, un profundo miedo se han  adueñado, momentáneamente del alma humana, cumpliéndose así uno de los objetivos de los dueños del mundo. Sin embargo, hay luz, mucha luz al final del túnel.
Estamos viviendo un tiempo de transición quizá  decisivo para el futuro de la humanidad. Ello está exigiendo que de una vez por todas, tomemos  las riendas de nuestra vida, sin delegar nuestra responsabilidad en manos ajenas.

23/6/14

EN BUSCA DE LA ARMONÍA

Todo parece indicar que el dolor y el sufrimiento como parte del equipamiento humano no estaba  previsto en el diseño del ser humano, sino  más bien todo lo contrario. El dolor y el sufrimiento son peajes a pagar en el fascinante camino de la vida en la mayoría de los casos  debido a nuestra ignorancia y a nuestra incapacidad de integrar las verdaderas leyes que rigen la Creación, siendo la principal de ellas la Ley del Amor (en esto parece haber consenso), una Ley tan compleja y escurridiza que no es posible definirla como tampoco es posible definir la Armonía sin la cual no existe la posibilidad de ejercer el Amor. La historia de la humanidad como colectivo y la del ser humano como individuo, es la historia de una lucha de caracteres épicos en   cuyo  trasfondo se halla la añoranza de estas dos cualidades que indefectiblemente van unidas: Amor y Armonía.

¿Existen referencias objetivas que  permitan decir lo que es o no es armónico o bien todo depende   de una aplicación particular en cada caso?¿Porque diferentes colores o espacios siendo ambos en apariencia armónico gustan a una personas y sin embargo son rechazadas por otras? ¿Cuáles son las claves? ¿Está la armonía dentro de nosotros?